Queridos amigos y amigas.
Es para mi un placer poder dirigiros unas líneas, ya que por primera vez, a pesar de llevar más de 40 años en el mundo del tenis, primero como jugador y luego como entrenador, he decidido aceptar la invitación de nuestro actual presidente, Juan Miguel Navas, para ocupar un puesto en su Junta Directiva.
Para mi persona es un gran reto, que asumo con la voluntad de no defraudar a aquellas personas que han confiado en mí, con la esperanza de poder utilizar mi experiencia al servicio del tenis sevillano y andaluz, y con la ilusión de aprender cada día de todos vosotros.
Me gustaría aprovechar estas primeras líneas para exponeros algunos de los pilares en los cuales quisiera plantar mis primeros pasos al frente de la Delegación:
1º.- Afianzar, trabajando para aumentar, el número de federados de nuestra provincia, manteniendo el lugar de privilegio que tenemos en la actualidad y que de alguna forma nos permite mayor representación en las competiciones regionales.
2º.- Potenciar el tenis femenino, evitando en la medida de lo posible, la suspensión de cuadros por falta de inscritas, proponiendo diferentes formatos de juego, de acuerdo al reglamento técnico de la RFET, para potenciar la participación de nuestras chicas.
3º.- Consolidar la Fase Final de un Campeonato de Andalucía en nuestra provincia, que nos marque una cita anual con el mejor tenis de nuestra región, sea en la categoría que sea.
4º.- Ofrecer todo el apoyo a todo el colectivo que nos une, árbitros, técnicos, jugadores y clubes, para que con el esfuerzo de todos podamos mejorar nuestro día a día.
Ya por último, me gustaría agradecer la confianza depositada en mi persona por la Junta Directiva de la FAT, especialmente a su Presidente, Juan Miguel Navas, y por supuesto los continuos mensajes de apoyo que estoy recibiendo de vosotros desde que se hizo público mi nombramiento. Mi antecesor y amigo, Miguel Villau, ha dejado el listón en un buen lugar, espero que con mi trabajo y el apoyo de todos vosotros podamos seguir creciendo.
Un fuerte abrazo
Pedro Osete Monge